¿Realmente Dios quiere que seamos Ricos?

Juan Berrios 25 de abril de 2014 3 Comentarios

Realmente Dios nos ama. Esta afirmación muchas veces puede resultar contradictoria para quienes se ven hundidos en la pobreza y ven que la gente que tiene menos temor de Dios surge y prospera económicamente. Bueno, vamos a analizar que es lo que piensa Dios acerca de todo esto y en que nos tendríamos que enfocar para aclarar una maraña de mitos y verdades que se tejen a través del inconciente colectivo Cristiano.

Muchos supuestos predicadores se han levantado con el afán de decir que “Dios quiere hacernos ricos” basandose en una doctrina que apunta a las cosas materiales y que se basa en el dinero, no en la “soberanía de Dios“. Si nos vamos a la Biblia nos encontramos con que Jesús habló mucho más del dinero que del cielo y el infierno juntos. Entonces ¿Por qué hay tanta división cuando afrontamos este tema entre Cristianos? ¿Vamos a dejar que nos sigan engañando con respecto a esto?

El Dinero no es Malo

Primero que todo, debemos corregir la tradición y creencia absurda de decir que “el dinero es malo“. No es así. El dinero puede usarse para cosas buenas como para cosas malas. Sin embargo nos acostumbramos a hacer una relación de éste con la maldad. Existieron hombres y mujeres que vivieron una vida correcta y con temor a Dios, quienes tuvieron muchas riquezas y Dios les sobreabundó de ellas. Así también hubo quienes lo tuvieron todo pero desobedecieron a Dios a mas no poder, obviamente entonces… el problema aquí no es el dinero. La Biblia nos deja muy en claro que “el AMOR AL DINERO es la raíz de todos los males” (1 Timoteo 6:10). El problema no es el dinero, sino que ocupe parte de nuestro corazón.

Jesús nos mandó a no amontonar “tesoros” en la tierra, porque si lo hacemos, esto muestra que nuestros corazones no están con Él sino en lo material. La acumulación de “tesoros” terrenales demuestra que nuestro afecto está en las cosas de la tierra y no en las cosas de Dios en el Cielo.  Demuestra que tenemos mentes tan terrenales que no servimos para lo celestial.  Las Escrituras nos mandan poner nuestros afectos en las cosas de arriba, no en las de la tierra (Colosenses 3:2).  Si en la tierra acumulamos fortunas para nosotros mismos con el propósito de disfrutarlas en este mundo entonces estamos en desobediencia. Aún si decimos: “Bueno, yo sé que tengo muchos bienes acumulados aquí en la tierra, pero mi corazón está realmente con Jesús”—no importa porque Jesús dijo que nuestro corazón siempre estará donde esté nuestro tesoro.

Dios nos quiere Prosperar

En Santiago capítulo 2, el Apóstol reprende a los que muestran favoritismo hacia los ricos y tratan a los pobres como si no fueran dignos de respeto y honor.  Las personas que él estaba reprendiendo estaban tratando muy bien a los ricos, dándoles los mejores asientos, mientras que avergonzaban a los pobres haciéndoles sentar en el piso. Aquellos predicadores que dicen que Dios nos quiere hacer ricos (como si ese fuera su propósito fundamental) aseguran que aquellos que son pobres no están siendo bendecidos por Dios. Dios SI nos quiere bendecir económicamente, pero no solamente de esa manera. O sea, Él mismo lo dice en su palabra (más adelante lo destaco), pero saber que el concepto de “bendición” no aplica solamente a Dinero y cosas materiales es muy importante para entender que los hijos de Dios estamos siendo bendecidos constantemente en muchos otros ámbitos de nuestras vidas, no solo económicamente.

Prosperidad Económica… ¡Por Supuesto!

Traigan todos los diezmos al depósito del templo, para que haya suficiente comida en mi casa. Si lo hacen —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales— les abriré las ventanas de los cielos. ¡Derramaré una bendición tan grande que no tendrán suficiente espacio para guardarla! ¡Inténtenlo! ¡Pónganme a prueba! (Malaquías 3:10, NTV)

Dios nos invita a “ponerlo a prueba“. y Él dice que nos hará sobreabundar tanto así que no tendremos donde guardarla. Esto es verdad y comprueba una vez más que Dios SI nos quiere prosperar. Entendemos entonces que el dinero no es malo, que lo malo es el amor al dinero y que sabiendo poner en prioridad las cosas aferrándonos a Dios estamos en lo correcto, no dejemos que otros nos vengan con cuentos poniendo a otras cosas por sobre Dios o infundiéndonos temor a prosperar y ser bendecidos.


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Comentarios

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  1. Hremanas y hermanos, bendiciones¡ En cuanto a los bienes materiales, Jesús nos dice en el Ev. San Lucas c.12:15 “… que la vida del hombre no consiste en los bienes que posee”; y si El mismo fue enviado al mundo “.. para que tengais vida, y la tengais en abundancia” (Ev. San Juan c.10:10), queda más que claro que su voluntad no es que recibamos y poseamos abundancia de bienes. Más bien, lo que el Padre sabe que tenemos necesidad, son el alimento y el vestido, dice la Palabra en el Ev. San Mateo c.6: 31 a 34. Y nos declara que no hagamos como los gentiles, sino que busquemos primero el Reino de Dios y su justicia, y serán añadidas todas estas cosas. Y la pregunta esencial: Qué cosas? El alimento y el vestido, que son nombrados como necesarios, y que Dios mismo nos provee de su perfecta voluntad.
    Y como dice el Espiruto Santo por boca del apóstol Pablo “…teniendo sustento y abrigo, estéis contentos..” I Timoteo c.6: 8 a 11; y tambien nos advierte lo que no es de Dios, la consecuencia de seguir esas cosas, y el origen de todos los males.
    Dios nos bendiga y nos guarde, de los falsos maestros y falsos profetas! Creced en el conocimiento de Dios y del Señor Jesucrito, porque vienen tiempos peligros!

  2. Este mundo está echo para que nos olvidemos de nuestro creador, ahora son pocos los hombres prosperos que agradesen a Yavé nuestro Dios por lo que tienen. La mayoria el que más tiene más quiere y solo se acuerda de que existe un Dios cuando lo material lo ve perdido. Agradescamos a Dios por todo lo que nos da, y hay que tenerlo presente en las buenas y en las malas.