5 Cosas que la Iglesia debería Dejar

Juan Berrios 23 de febrero de 2014 2 Comentarios

La Iglesia es un cuerpo que tiene muchos miembros, cada miembro forma parte fundamental para que este cuerpo no decaiga ni funcione mal. Sin embargo al igual que nuestro cuerpo, si es contaminado con ” las “cosas chatarras” (por así decirlo), comienza a enfermarse y a perder fuerza.

Dios nos insta a vivir siempre de una manera distinta la vida, una manera superior, una manera agradable para Él y saludable para nosotros.

Pero cada iglesia vive una realidad distinta, por lo que tratar cada problema o actitud con cuidado, debe ser nuestra prioridad en casos de conflicto. Como la iglesia esta en el mundo, y los que la conformamos somos gente que vive en este mundo, obviamente nos podemos equivocar muchas veces en como actuamos dentro de ella. Y si a esto le sumamos que tenemos aun cosas que mejorar en nuestras actitudes, la cosa es aun mas difícil… Pero no imposible.

Bueno, estas son 5 cosas que la Iglesia debería dejar:

1. Los Chismes

El chismoso anda por ahí ventilando secretos, así que no andes con los que hablan de más. (Proverbios 20:19)

La biblia nos dice mucho sobre los chismes y sobre los chismosos. Primero debemos tener claro que a Dios no le agradan y que refleja una inmadurez espiritual importante el difundirlos.

En el chisme no hay ninguna intención buena, no hay ninguna muestra de amor por la persona ofendida o calumniada. Todo lo contrario, la persona que difunde o comparte un chisme naturalmente lo hace porque quiere difamarla o encontrar en otro el apoyo para validar su odio.

Para una Iglesia sana lo más importante es el amor. Primero entendemos que el amor proviene de Dios y porque Él nos amo primero, nosotros amamos a quienes nos rodean (y con mayor razon a nuestra iglesia). Ahora, en el rumor y el chisme no hay nada bueno, es más, Dios encasilla los chismes entre otras cosas con el titulo de “malicia” (Efesios 4:31). Dios también, aborrece a la gente que es calumniadora (Proverbios 6:16-19).

¿Nos quedamos indiferentes ante los chismes en nuestra iglesia?, es la pregunta adecuada que nos debemos hacernos. Los chismes ocasionan pleitos, los chismes avivan las discusiones, siembran la discordia y todas esas cosas que necesitamos evitar para poder ser la Iglesia que Dios quiere que seamos. Frente a estos casos debemos actuar cautelosamente y convencer a estas personas que están mal en lo que hacen mediante la palabra de Dios.

2. La Arrogancia y el Egocentrismo

  • Arrogancia: Es la actitud por la cual alguien que se siente superior, menosprecia a los demás; ya sea, por su nivel intelectual, por el color de su piel, por el país de origen o cualquier otra razón que lo haga sentir superior.Dios la resiste, la rechaza cara a cara, porque Él aborrece el pecado de arrogancia.

Una persona Cristiana no debería ser arrogante ni egocéntrica, pues de acuerdo a su condición pecadora, nada es sin Dios y mas aún sigue siendo imperfecta y con probabilidades de equivocarse. Entendiendo esto, no podemos creer que estaremos en lo correcto en toda situación y mucho menos que podemos ser auto-suficientes.

Está demás mencionar que la arrogancia y el egocentrismo también son actitudes espiritualmente inmaduras y que nos apartan de la comunión con los demás (nos aíslan).

El ser arrogante es un acto de rebeldía contra Dios y su palabra. Dios aborrece a los arrogantes.

El Señor aborrece a los arrogantes.Una cosa es segura: no quedarán impunes. (Proverbios 16:5)

Como Cristianos debemos practicar la Humildad y la dependencia de Dios, que de manera incondicional estará ahí para darnos sabiduría, fe y paz en nuestras vidas.

3. La Pereza

Si hay algo que de verdad hay que cambiar en nosotros es “La Pereza“, más aun cuando vemos que en nuestra iglesia son pocos los que trabajan. Podemos dar mil excusas, pero Dios conoce nuestro interior y nuestros deseos. A Él no lo podemos engañar, pues cuando somos perezosos… somos perezosos.

La pereza, siendo un estilo de vida para algunos, es una tentación para todos. La Biblia es clara en que como el Señor, quien es un Dios trabajador, ordenó el trabajo para el hombre, la pereza es pecado. “¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría!” (Proverbios 6:6).

No hay lugar para la pereza en la vida de un cristiano. (Efesios 2:8-9). Pero un cristiano puede volverse perezoso si erróneamente cree que Dios no espera nada de él.

“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Efesios 2:10).

No se trata de hacer un gran proyecto y ponerlo en marcha. Dios muchas veces quiere que hagamos cosas por la iglesia de manera minúscula o en secreto (donde solo Dios sabe), como también que perseveremos en lo que hacemos. Podemos encontrar mil y una cosa que hacer para la obra de la iglesia, solo nos queda ponernos en marcha y actuar.

Quizás en tu iglesia faltan predicadores, quizá tu tengas ese don, quizá en tu iglesia hay demasiados predicadores o ministros de alabanza y se necesita fortalecer otras áreas. Ahí debes estar tú.

4. La Indiferencia

Si Hablamos de amor, también hablamos de preocupación. Una persona que ama, se preocupa por quienes ama, pues el amor se demuestra con acciones. En una iglesia sana, aparte de haber buena relación con nuestros hermanos, debe haber preocupación y atención de los unos por los otros.

El indiferente carece de amor, que es el signo de la vida espiritual, y lo que más importa delante de Dios. Una persona indiferente usualmente no esta interesada en las preocupaciones y peticiones de Jesús, porque sólo un corazón de amor puede percibir tales preocupaciones. El indiferente no está radiante de amor, ni busca ardientemente el reino de Dios, menos aun se desvive por la causa de la iglesia.

Cuando comenzamos a percibir signos de indiferencia en nuestra congregación, necesitamos volver a enfocarnos en Jesús. La indiferencia nace desde el poner mis asuntos o mi importancia por sobre la del resto.

El precio de la indiferencia ante los ojos de Dios es alto para todos, la indiferencia nos empuja a la soledad ya que por creer que somos auto-suficientes o necesarios para el bienestar de otros olvidamos el valor de los demás incluso para nuestras vidas.

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” (Mateo 22:37-39)

Echa un vistazo también a: ¿Cristianos Indirefentes?

5. El Tradicionalismo

“Las cosas siempre se han hecho así” es el peor argumento para justificar un actuar de la iglesia. Muchas veces nos topamos con cosas que en los servicios, por ejemplo, son meros rituales costumbristas de nosotros y que suelen nunca cambiarse por ser parte ya, de la tradición de la iglesia local.

Es muy fácil, dime tu, ¿Que debe prevalecer..?, ¿La palabra de Dios o las Tradiciones?.

Si bien existen costumbre y tradiciones bíblicas, no siempre “todo lo que hacemos” debiese estar en lo correcto, por lo que debemos poner atencion a lo que en “La Iglesia esta poniendo la Mirada”

Pero, ¿En qué nos perjudican las tradiciones?. Muchas veces estas nos desvian de lo que realmente importa en un servicio o en una actividad de tu iglesia. Nuestro foco debe ser Cristo y no una serie de formalidades que muchas veces no son necesarias.

Por Último

Dios siempre ha sido y debe ser la cabeza de la iglesia. Si dejamos nuestras emociones y pensamientos egoístas a un lado podremos encontrar en nuestra iglesia la armonía perfecta del amor que solo Dios logra en los corazones rendidos a Él.


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Comentarios

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  1. […] está en cuando los secretos son cosas que ocultamos para perjudicar a otro, o en el caso de algún chisme o plan para realizar cosas malévolas. Esas son las cosas que Dios […]