Cuando estamos durmiendo en la palabra de Dios

Juan Berrios 17 de septiembre de 2014 1 Comentario

»Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. (Juan 15:5, NTV)

Hola! Que gusto poder escribir de nuevo… Han pasado días en los que he estado muy ocupado y sinceramente creo que “todos los que escriben en resurgente.com han estado ocupados“, pero gracias a Dios, tengo esta hermosa oportunidad otra vez de escribir sobre Él.

Sinceramente no han sido días fáciles y creo que en mi y en mis hermanos de la iglesia existen aun mucha pereza para hacer lo que Dios nos manda. Y quizá este sea tu problema ahora, por lo que he decidido compartir con ustedes una lección importante sobre el “permanecer en Jesús“.

No puedo dejar de mencionar algunos versículos de Apocalipsis que hace poco tocaron mi corazón intensamente:

¡Despierta! Fortalece lo poco que te queda, porque hasta lo que queda está a punto de morir. Veo que tus acciones no cumplen con los requisitos de mi Dios. Vuelve a lo que escuchaste y creíste al principio, y retenlo con firmeza. Arrepiéntete y regresa a mí. Si no despiertas, vendré a ti de repente, cuando menos lo esperes, como lo hace un ladrón. (Apocalipsis 3:2-3, NTV)

¡Despierta!

Hay tiempos en nuestra vida en los que parece que estuviésemos dormitando en el evangelio. Podemos tener todo el conocimiento de Dios que nuestra mente es capaz de almacenar, podemos tener una actitud correcta frente a la gente e incluso podemos asistir con regularidad a nuestra iglesia. Pero esto no tapa nuestros pecados diarios y nuestras imperfectas actitudes ante un Dios que nos reclama “todo nuestro ser“.

Me impactaron los versículos de Apocalipsis 3 que van dirigidos a la iglesia de Sardis (una iglesia que estaba como dormida). Porque muchas veces calzan con nuestras actitudes perfectamente. ¡Seamos francos! Somos perezosos.

Hoy el Señor nos invita a fortalecer lo que nos queda. Puede ser ese grupo de hermanos (que ya son pocos) y que necesitan fortalecerse en Cristo y retomar el rumbo. Porque no se trata de si lo estamos haciendo bien o mal, sino de si lo estamos haciendo o no.

Despierta TU… ¡si TU!

Quizá sea necesario que nos pongamos las pilas individualmente para poder ayudar grupalmente

A veces esperamos que sean los demás los que guíen las cosas y muchas veces hasta los líderes comenten errores. Por lo que necesitan que TODOS apoyen y remen hacia el mismo lado. Esto no es como elegir un presidente, esperar que haga algo y luego criticarlo. ¡No señores!

Y es por eso que todo lo que queremos que Dios prospere en la iglesia tiene que partir por nosotros. ¿Estamos alejados de Dios ultimamente?. Quizá sea necesario que nos pongamos las pilas individualmente para poder ayudar grupalmente.

Vuelve

Sin duda, cuando nos vemos lejos y nos sentimos extranjeros lejos de casa, es cuando más anhelamos volver. Donde nos sentimos más agustos acompañados de quienes nos aman. Lo mismo sucede cuando nos alejamos de Dios.

Lo que debemos hacer es volver. Volver a la palabra de Dios y como dice el versículo “retenerla” en nuestra vida.

No pueden hacer Nada

Otro motivo del porque las cosas no nos resultan alejados de Dios es por el simple hecho de que un hijo de Dios no es de este mundo. Todo lo que haga fuera de Dios fracasará algún día. Incluso lo que haga en la iglesia. Fuímos creados para tener comunión con Dios y darle la gloria y la honra en todo lo que hacemos. Esto, obviamente no se pude dar alejado de Él. Todo debe ser por el y para Él.

Si no estamos viendo fruto es porque decidimos alejarnos de Dios y hacer los que queremos.

Sean bendición!


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