No te lo Tomes Personal

Juan Berrios 4 de marzo de 2016 0 Comentarios

Conozco a muchos que han solido frustrarse al ver que las vidas de las personas que los rodean no cambian. La realidad es que el corazón del hombre es malo y nace malo. Y aprender a hacer lo bueno cuesta y cuesta mucho.

Con todo esto, duele ver como la gente no cambia.

Y adivina que, a Dios también le duele ver como la gente se va en pos de cosas que las alejan de El. Pero en este pesar muchos han olvidado su papel como hijos de Dios, queriendo cambiar a la gente. Y la verdad es que nosotros no cambiamos a la gente.

Nuestro deber es amar a la gente. Y en ese amor opera el espíritu de Dios, que es el que cambia las vidas de las personas.

Planes de Dios

Sinceramente aun me cuesta ver a las personas como Dios las ve, necesitadas de aprender a hacer lo bueno, es más, a pesar de que las noticias feas siempre nos rodean suelo confiar mucho en las personas y poner mi corazón en ellas esperando una buena respuesta. Si eso está bien o mal es otro tema, pero no deja de parecerme indescifrable el modo en que Dios actua en estas personas.

Y es así los planes de Dios son tan distintos a los de nosotros que muchas veces nos cuesta ver la bondad y perfección que hay detrás de ellos. Pero una vez los conocemos tenemos certeza de que son lo mejor que pudiera haber pasado.

Entonces, dejemos que los planes de Dios actuen en la gente y dediquemonos a amar ya que esto fué el papel que Dios entregó.

Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos. (Juan 13:34-35, NTV)


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