Sexo y espiritualidad

Equipo RESURGENTE 28 de agosto de 2013 0 Comentarios

Navegando por internet me encontré con un artículo realmente hermoso sobre la vida sexual de una mujer casada. De hecho me sorprendió que algo bueno y realmente positivo sobre sexo fuera traducido y publicado por The Clinic. ¡¡Lo recomiendo!! Fíjense especialmente en la diferencia entre los e-mails que ella intercambia con su esposo al inicio del artículo y los que intercambian al final (1 año después).

Bueno, el asunto es que el artículo leído y la preparación del mensaje del próximo domingo en iglesia UNO me inspiró y quise traer lo siguiente para reflexión. Creo que se hace más necesario que nunca tomar conciencia de los amplios beneficios de una visión bíblica del sexo, esta es: “el sexo es un deber placentero”.

Generalmente (sobre todo cuando somos niños o adolescentes emocionales) pensamos que “deber” y “placer” son antónimos, pero nada es más falso que esta dicotomía radical. Es mi deber jugar con mi hijo o pasear con mi hija, pero es difícil pensar en cosas que me den más placer.

Pues bien, mi punto es que necesitamos más que nunca recuperar la visión bíblica de que el sexo entre esposo y esposa va más allá de un simple asunto de “sentir o no sentir ganas” y que es un sagrado deber que nos llena de placer y felicidad.

Por eso, quiero invitarlos a hacer un paralelo entre la oración y la relación sexual. Pensemos que el sexo en el contexto de la vida matrimonial es como el tiempo devocional de oración en al menos 5 cosas:

(1) Uno lo hace primariamente por el placer de tener comunión genuina con quien ama, pero no por eso deja de ser un deber.

(2) A veces cuesta empezar porque la mente está en otra cosa y hay que hacer un esfuerzo para “entrar en onda”.

(3) Una vez que uno lo hace, aunque al inicio haya sido sólo por deber, al final jamás se arrepiente porque siempre termina más feliz, gozoso y liviano.

(4) Mientras con mayor frecuencia se practica, más placentero se torna hacerlo y uno se siente más feliz en general en otras áreas de la vida.

(5) Last but not least: Dios es tremendamente glorificado en ello y nuestra espiritualidad personal y familiar son ampliamente fortalecidas.

Tengo más que decir sobre un tema tan importante y relevante como este para nuestra espiritualidad, por eso espero volver a este asunto en próximos posts.


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