Amigos con Beneficios (Parte #1)

Juan Berrios 24 de marzo de 2014 0 Comentarios

El Monje rebelde

Fue una mañana de otoño, y hubiéramos pensado que las 12 monjas estarían preparándose para el culto de Pascua; pero no, estaban metiéndose a 12 cubas pesqueras para salirse ilegalmente del convento. Este plan fue ideado por un hombre llamado Martín Lutero, el gran reformador alemán, protestante.

Vivió entre 1483 y 1546 y es uno de los hombres más prolíficos e influyentes, fuera de la Biblia, en la historia del mundo. La historia relata que una vez que iba caminando y casi lo parte un rayo, él pensó que fue una revelación de Dios y que Dios estaba disgustado con él, por lo cual dedicó su vida al ministerio y se hizo monje.

Hizo votos de castidad y pobreza. Tenía una mente jurídica brillante. Casi se enloquece estudiando la Biblia una y otra vez, contemplando todos los mandamientos y decretos de Dios (desquiciador), al darse cuenta de lo corto que se había quedado en entendimiento tuvo una severa depresión en las que pasaba en el confesionario con un sacerdote, flagelando su cuerpo, tratando de hacer penitencia para pagarle a Dios para que expiara su pecado, con su propia ofrenda.

Martín Lutero tuvo una experiencia asombrosa. Estaba estudiando la Biblia en libros como Habacuc, citado en Romanos y en Gálatas, donde dice que el justo por su fe vivirá. Y se le ocurrió—fue como si el Espíritu Santo cayera sobre él, y se dio cuenta que— «No soy salvo por mis obras y por lo que hago. «Soy salvo por Jesús y por fe en Sus obras, su vida sin pecado, su muerte expiatoria, su resurrección corporal». ¡La iglesia católica estaba totalmente equivocada!

Y eso fue hasta cierto punto el verdadero comienzo de lo que llamamos la Reforma Protestante. Tomó sus convicciones y las clavó en una puerta en un lugar llamado “Wittenberg“… eran sus 95 Tesis, como son llamadas, las puso en un lugar similar a un tablero de anuncios o como el muro de Facebook hoy en día. Donde anuncia algo que para que otros lo discutan. Eso condujo a un enorme cambio en la manera en como los cristianos interpretan la salvación que Dios da, y todo esto sucede en un tiempo histórico con Johannes Gutenberg y la imprenta, Copérnico, y Galileo. En esa época de enormes cambios globales Martín Lutero era uno de sus pioneros espirituales.

El Escape

Una de sus conclusiones de Lutero fue que el matrimonio es algo bueno, y que los niños son una bendición. En ese entonces, la iglesia católica enseñaba básicamente que la mejor manera de vivir era como un monje o una monja, ser célibe, llevar una vida de pobreza y sencillez, y que el matrimonio y los niños eran una especie de instintos básicos para quienes no podían contener sus pasiones y hasta cierto punto eran menos espirituales e inmaduros (¡De donde sacaron eso!). Quizás tenían que escoger ese camino, pero las personas más santas permanecían castas, o vírgenes toda la vida, vivían en la pobreza, y eran devotas solamente a Dios.

Martín Lutero decidió que eso no era cierto, y empezó a leer la Biblia, entonces se dijo «Dejaré de ser monje. Disfrutaré mi vida», y escribió un pequeño tratado llamado: Juicio sobre los votos monásticos, donde renuncia a sus votos e insta a otros monjes y monjas a renunciar a los suyos, y para que los sacerdotes dejaran el sacerdocio y las monjas se fueran del convento.

Pues este tratado llegó a parar a un convento particular donde había docenas de monjas, la mayoría de ellas jóvenes, y se hicieron de este pequeño tratado cuyo autor era Martín Lutero y empezaron a leerlo «Es bueno casarse. Es bueno tener hijos». Y decidieron, «Esto es algo bueno para nosotras». Y le escribieron una carta al gran Martín Lutero pidiéndole básicamente, «Por favor, sácanos del convento», lo cual era ilegal.

Entonces Martín Lutero se ideó un plan en donde un hombre que supuestamente les estaba trayendo comida a las monjas para la Pascua, trajo consigo doce cubas vacías y se acurrucó, así saco ilegalmente a 12 monjas del convento.

Una Pareja poco Convencional

Muchas de las monjas regresaron con sus familias. Las otras rápidamente se casaron, excepto una. Había una mujer con quien nadie quería casarse. Se llamaba Catalina von Bora, y ella el algún momento estuvo comprometida con un hombre que le había presentado Martín Lutero, pero este al final se arrepintió. Históricamente hallamos que lo hizo por muchas razones. No era atractiva y era desagradable. Esas fueron las dos principales razones.

Martín Lutero dijo que era terca y orgullosa. Digamos que era un potro difícil de domar. Así era Catalina von Bora. Entonces, con desparpajo y denuedo se acercó al gran Martín Lutero y le dijo: «Sabes, mi madre murió cuando yo tenía unos 6 años. Ingresé al convento cuando tenía por ahí 9 o 10. Me hice monja a los 16. Ahora soy una mujer adulta, he leído sus enseñanzas bíblicas, he renunciado a mi vida de monja, huido del convento, y Ud. me debe un marido; y si no me encuentra un marido, como Ud. es soltero, será mi marido». Es bastante atrevido para una chica en cualquier época, pero sobre todo en aquellos días.

Martín Lutero dijo: «Dios mio, estoy en aprietos». No quería casarse. Tenía 40 años y era virgen. El gran Martín Lutero era un genuino “cuarentón virgen”. Nadie quería casarse con Catalina. Y él no se sentía atraído a ella ni estaba interesado en ella, pero el 13 de junio de 1525, básicamente le preguntó, en parte creo que fue para que lo dejara en paz, «¿Quieres casarte conmigo?». Y ella dijo que sí. Se casaron ese día, rápidamente.

Sus amigos lloraron amargamente. (Ya saben porque) Algunos de ustedes dirán, «Esto me suena muy conocido». Cuando fueron a ver al gran Martín Lutero le preguntaron, «¿Por qué te casaste con ella?», y él dijo: «Para fastidiar al diablo», que es la razón menos romántica dada en la historia del mundo, por la que un hombre deba casarse con una mujer. Teológicamente es correcta, pero a ninguna mujer le gustaría oír eso. (¡Creanme! ¡A ninguna!)

Después quedó embarazada y fue todo un escándalo porque circundaba en Alemania un folclórico cuento de viejas de que el anticristo nacería de la unión entre una monja rebelde y un monje apóstata. Entonces quedó embarazada y todo el mundo pensaba, «Aquí viene la novia de Chucky. Será el fin del mundo». Ella dio a luz y tuvieron seis hijos: tres niños y tres niñas, y su hija de 13 años murió trágicamente—y lo describen en sus escritos como un periodo muy difícil para ellos.

Eran socialmente inadaptados por no haberse socializado con personas del sexo opuesto, ella especialmente desde que era niña. Según los relatos, dicen que se sentaba con él como pareja de casados, sin la menor idea de cómo hablarle a un hombre. Y él decía cosas que no venían al caso, como, «¿Quién es el Rey de Prusia?», tratando— y decía cosas como, «¿Quién es esta mujer extraña, adicta al Jeopardy, con la que me casé?». Decía cosas que no venían al caso. Se sentían muy inadaptados socialmente.

La Base es… la Amistad

Cuando ella se fue a vivir con él, en un piso de soltero. Era un viejo monasterio, y los hombres salían y entraban, y se convidaba a más de 100 personas todas las noches para cenar porque la Reforma estallaba desde su casa. Él era un tipo tan sucio. En realidad era un solterón. Dormía sobre la paja, pero llevaba años sin cambiarla. Sí, cochino. Así que ella limpió su casa, se deshizo de muchas cosas—supongo que quemó lo demás—y ella lo convirtió en un hogar muy lindo, sembró un jardín, porque él tenía una dieta horrible que destruyó su tracto digestivo. Su flatulencia era legendaria. De hecho hay muchas historias en la Reforma conectadas con este hecho particular que compartiría con Uds., pero no lo haré. Y ella era un poco naturópata, por lo cual empezó a cultivar verduras y a ayudarle a sanarse físicamente.

¿Saben lo que pasó con el trascurso del tiempo? Construyeron una amistad verdaderamente maravillosa. Esto no se capta leyendo la teología de Martín Lutero. Por lo general se la pasaba quejándose del Papa, lo cual me parece divertido, sin embargo—Al leer sus cartascreo que todavía quedan como unas cuantas docenas de cartas que se escribieron—y el tono de estas con el paso de los años se vuelve más afectuoso y dulce.

Hubo ocasiones, incluso, en que ella le salvó la vida. Ella tuvo un sueño en el que él salía a predicar, y unos hombres lo esperaban para matarlo, entonces ella le dijo, «Mi amor, no creo que debas ir», y él no fue porque confiaba en el Espíritu Santo que obraba en su esposa. Después le llegó una carta que decía «Menos mal que no viniste. Todo era verdad. Te hubieran matado».

Ella se volvió una gran confidente y aliada. Mientras él escribía cartas, libros, tratados, en efecto ella a menudo se sentaba a su lado como su amiga. Por eso la incluye en algunas de sus correspondencias con otros, o decía: «Catalina está aquí y manda saludos». Eran amigos. En sus cartas la llamaba «Señora Caty», «querida costilla», «la emperatriz», «mi verdadero amor», «mi vida», «mujer llena de gracia», «mujer sabia», «doctora», «su excelencia», «mujer santa», «querida esposa», y «un don de Dios ». Le tenía unos apodos… Yo llamo a mi esposa Grace, «Belleza». Así la he llamado por años. Él tenía muchos apodos para su adorable esposa.

Y lo que me encanta de ella también es que tenía un fuerte sentido del humor, de la ironía, y el sarcasmo, que era lo que una gran personalidad como Martín Lutero necesitaba de vez en cuando; él empezaba a chantagear con ella un poco, y ella lo miraba y le decía, «Obviamente no oraste por ese sermón que estás a punto de predicar», y se mantenía muy firme.

En ciertas ocasiones cuando se ponía muy melancólico, muy deprimido, caía en frecuentes depresiones y ella sabía sacarlo de ellas. Una vez, el relato dice que después de un viaje regresaba a casa y ella se vistió toda de negro como una viuda enlutada, y abrió la puerta, y se horrorizó un poco. Ella estaba parada ahí y él le preguntó: «¿Quién murió?». Y ella dijo, «Pues si el gran Martín Lutero está tan deprimido, uno supondría que el mismo Dios se hubiera muerto». De repente salía con lo cómico y lo dramático.

Lo que le pasó a Martín Lutero fue que empezaron diciendo, «No somos amigos en realidad. No nos gustamos mucho. No estoy muy interesado en ella, pero necesito casarme con ella, porque le ayudé a fugarse de un convento», y resultó ser uno de los matrimonios más gloriosos, fuera de la Biblia, en la historia del mundo. Diría además, que su matrimonio es el más importante e influyente en la historia del mundo, fuera de la Biblia, porque el concepto de la madurez Cristiana ahora era un hombre y una mujer que se aman; y tuvieron una amistad en una época donde el matrimonio era principalmente de carácter funcional.

Al leer y estudiar a Martín Lutero sobre este tema, y al escribir este libro junto con Grace, ella leía las biografías de Catalina von Bora, y yo leía las biografías de Martín Lutero, y estudiábamos juntos y compartíamos nuestras notas. Pero notamos que durante su vida juntos, su concepto del matrimonio y sus enseñanzas acerca del matrimonio cambiaron. Empezó siendo, «El matrimonio existe para guardarnos de las pasiones carnales y darnos una prole legítima», y llegó a ser, «en realidad se trata de la amistad». Y las leyes cambiaron, y el concepto del matrimonio cambió, y la vida que nosotros conocemos respecto a una perspectiva sana y bíblica del matrimonio puede atribuirse en gran parte a “Los Lutero”.

Y más adelante en su vida dice lo siguiente de su esposa: «No hay una relación más amorosa, amistosa, encantadora, de comunión y compañía que un buen matrimonio». Está hablando de la Amistad. Esto se titula: “Amigos con beneficios“. A diferencia de la cultura, aquí no tenemos amigos con beneficios: un amigo casado, con beneficios no médicos ni dentales. De eso estamos hablando.


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