Dios nos llama a Ser Originales

Juan Berrios 18 de abril de 2014 0 Comentarios

Siempre nos comparamos, en todos los aspectos de la vida, queremos lo que el otro tiene y nos sentimos inconformes con lo que tenemos, envidiamos la casa del vecino, el auto del vecino, quisiéramos ser como el, algunos hasta quisieran robarle a la novia. Pero toda esta actitud nos hace limitarnos, nos frena y no nos permite desarrollarnos como personas creadas por Dios que tienen un camino trazado por Dios distintos a todos los demás y únicos. “Ser Originales” es lo que cuesta. Obviamente que ser plagio y copiar es muy facil, es lo que alguien o algo ya es, pero hay un problema con copiar y pegar: nos hace poner nuestras metas en cosas que “no estamos llamados a ser“. Veamos porqué.

En 2° Corintios 10 Pablo habla sobre quienes lo critican:

No quiero dar la impresión de que trato de asustarlos con mis cartas, pues algunos dicen: «Sus cartas son duras y fuertes, pero él en persona no impresiona a nadie, y como orador es un fracaso.» Tales personas deben darse cuenta de que lo que somos por escrito estando ausentes, lo seremos con hechos estando presentes.
No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos. Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen. Nosotros, por nuestra parte, no vamos a jactarnos más de lo debido. Nos limitaremos al campo que Dios nos ha asignado según su medida, en la cual también ustedes están incluidos (2 Corintios 10:9-13)

Bueno, aquí nos encontramos a algunos que por lo que Pablo decía, lo menospreciaban. Menospreciaban su liderazgo por el hecho de que era mal predicador y tenía mal aspecto. Pero si se fijan en lo que Pablo responde a estas acusaciones es simplemente un “Tapaboca”. “No se atreve a compararse con quienes se creen mejores que Él”, en simples palabras es eso. Y un poco más allá también no se atreve a alardear más de lo que es.

¿Que espera Dios de nosotros? y ¿Qué actitudes debemos tener para ser Originales? Bueno, aquí hay 5 bases 🙂

1. No te iguales

¿Te has dado cuenta que todo el mundo quiere tener opinión sobre nosotros? Siempre habrá gente que nos criticará. Existen las Críticas constructivas y destructivas y tenemos que ser capaces de no tomar en cuenta a quienes nos critican para hacernos daño, tomarlas en cuenta solo nos rebaja a su nivel, por ejemplo, muchas veces devolvemos la critica con otra peor y nos dejamos controlar por esas personas en un circulo que no nos llevara hacia ningún lado.

2. No te Limites

Medirse por estándares humanos “te limita“.

Estamos acostumbrados a medir todas las cosas con nuestras propias medidas: Que si no hemos matado a nadie somos “buenos”, por ejemplo. Pero cuando nos medimos con la medidas de Jesús todos quedamos cortos de actuar, aunque esa es la medida por la que debemos regirnos.

Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. (Mateo 11:29)

3. La Comparación siempre te va a Condenar

¿Recuerdan la Parabola del Fariseo y el Recaudador de Impuestos? Bueno, allí Jesús nos deja clarito cuan equivocados estamos al compararnos con el otro. Cuando nos comparamos con otro que creemos que está peor que nosotros, nos vanagloriamos y cuando lo hacemos con alguien que es mejor nos limitamos. Jesús es nuestra medida perfecta. Si quieres compararte con alguien, hazlo con Jesús.

4. Es Bíblico pensar bien de ti Mismo

Por tanto, mi servicio a Dios es para mí motivo de orgullo en Cristo Jesús. No me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para que los gentiles lleguen a obedecer a Dios. Lo ha hecho con palabras y obras… (Romanos 15:17-18)

No hay nada de malo en pensar bien de ti mismo, por el hecho de que lo que Dios ha hecho contigo tiene sentido y tiene un valor. Así que considerarte bueno para ciertas cosas no está mal.

Otra cosa, generalmente quienes critican a otros no están conformes ni siquiera consigo mismos, ya que una buena critica casi siempre va acompañada con una solución. Estas personas se camuflan en las criticas para esconder su falta de aceptación.

5. Deja que Dios te Promocione

Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor». Porque no es aprobado el que se recomienda a sí mismo sino aquel a quien recomienda el Señor. (2 Corintios 10:17-18)

Hay muchos que les gusta promocionarse. Son la típica gente que le encanta hablar de si misma o de lo que hacen (te darás cuanta porque sacan el tema en momentos que no son los indicados). Dios tiene su propia agencia de marketing y publicidad y esa trabaja de acuerdo a tu humildad y la forma en que sirves a Dios en tu vida diaria. Hacer la voluntad de Dios de manera humilde y desinteresada forma tu propio curriculum. No te darás cuenta cuando todos te consideren un lider (por ejemplo). En otras palabras, deja que Dios corra la voz.


ULTIMOS
ARTÍCULOS

Iglesia