El Dios que guardas en una Caja

Juan Berrios 13 de febrero de 2014 0 Comentarios

Cada uno vive esta vida de la manera que puede y le place, algunos abusan de otros, otros se conforman con lo poco que reciben, otros nunca piensan en las consecuencias, pero la mayoría, si no es poco decir que “todos”, acuden a Dios en algún momento. El hecho de saber que existe algo mas grande que nosotros que nos mira no le queda bien ya solamente a los Cristianos.

El problema no es que también crean que exista un Dios, el problema es que al no conocerlo y al no aceptarlo “en su paquete completopor decirlo así, con lo agradable y lo no tan agradable, hace que creen a Dios a su pinta, un Dios vano adecuado a su forma de ser y pensar. Se terminan convenciendo de que Dios “es tan bueno, que no hará nada al respecto” o en el otro extremo “que Dios es tan malo, que solo envía desgracias y castiga“.

Pero bueno, hay de todo en este mundo, y reconociendo que encasillé a Dios muchas veces en una caja para mi conveniencia, Él me hizo darme cuenta que la cosa no era siempre “como yo quería”.

El Dios de la caja de Correo

Existe gente que espera y espera cómoda en su casa que lleguen a su puerta las cosas que a Dios le piden y sus bendiciones. Esperando que el cartero lo traiga en una caja de correo, entonces firmar y recibir el paquete que dice “de parte de Dios” —y no hablo de tus suscripciones a revistas Cristianas— Convertir a Dios en un simple distribuidor de bendiciones, es meter a Dios en una caja, ser egocéntricos, cómodos y perdernos de todo lo maravilloso que es en otros aspectos.

El Dios de la caja de Herramientas

Hay gente que tiene a Dios en su caja de herramientas, acude a Él solamente cuando siente que “no puede solucionar con sus manos su problema“, entonces ese problema con forma de perno muy apretado será fácil de sacar para un Dios Poderoso. Pero Dios es mas que un ser Poderoso. Creer que necesitas a Dios solo cuando todo parece muy difícil, cuando algo te ha superado y creer que todo lo demás esta bien si lo manejas solo, es meter a Dios en una caja de herramientasuna marca “Crossman” quizás (chiste fome).

El Dios de la Cajita Feliz

También existe gente que piensa que Dios es como el regalo dentro de su cajita feliz. Lo buscan junto a todo lo que sacia su hambre, entre la abundancia de cosas demasiado sazonadas que no siempre nos hacen bien. Cuando terminan de comer su combo super ultra agrandado + nuggets y empanadas, abren la cajita satisfechos de tanta chatarra y disfrutan de lo bonito y colorido que puede ser Dios, luego se aburren de Él y lo dejan. Creer que Dios es un ser con paciencia infinita que siempre estará allí para darte cosas buenas a pesar de haberle dado la espalda, es encerrar a Dios en una cajita feliz de muchos colores.

El Dios de la cajita de Maquillaje

Recurren a Dios cuando sienten que están mal presentados, pero el maquillaje no dura para siempre y tarde o temprano llega la noche quitandose el maquillaje dejando a la vista su real condición de doble faceta. Creer que Dios es alguien a quien puedes usar para tu conveniencia es ponerlo dentro de una caja de maquillaje.

No importa en la condición que “usemos a Dios“, Dios no es un juguete, no es lo que nosotros queramos, no es tan limitado como para aceptar solamente parte de Él ni mucho menos un ser que quiere cumplir todos tus deseos sin importar cual sean sus consecuencias. Aprende a descubrirlo, a conocerlo y te asombraras…


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