¿Mi pareja puede ser del mismo Sexo?

Juan Berrios 29 de marzo de 2014 0 Comentarios

Dios no creo unidades, creo Parejas. El concepto de Pareja Idónea no nació en la mente de un poeta, un escritor de cuentos de hadas o algún director de cine, sino que nació en el corazón de Dios.

El mayor problema emocional del siglo 21, radica en el desconocimiento de la realidad de nuestra “Pareja Idónea“, porque mientras sigamos buscando a “alguien con quien compartir la vida”, “alguien que logre aguantarme y tolerarme para poder estar juntos”, o peor aun: “alguien que me guste y me haga sentir mariposas en la guata”, estaremos fracasando y destruyendo nuestra área emocional.

La Soltería no es un fin, es solo un camino; no es tu destino, es solo el camino hacia tu destino, y ese Destino no se llama “forever alone”, se llama “Pareja Idónea“, por lo que tu destino no es estar solo, sino encontrarte con la persona ideal que Dios preparó para ti.

Así como deseas encontrar una pareja, existe otra persona que también desea lo mismo que tu. Es por eso que no podemos buscar en el mundo algo preparado por Dios para nosotros. Si te afanas por buscar a tu pareja en cuanto lugar se te pase por la cabeza fracazarás, pus lo que Dios ha separado para ti del mundo obviamente ya no pertenece al mundo. Es por eso que un hombre o una mujer Cristiana debe “esperar en Dios”.

Esperar en Dios no significa 100% esperar. Cuando decimos “esperar en Dios” hacemos nuestra vida con normalidad al lado de Dios, al ser Cristianos nos acercamos más y más a su voluntad, vamos siendo perfeccionados y es en ese andar en que Dios revela a la persona que te acompañará el resto de tu vida y que será tu complemento emocional, económico, espiritual, social, intelectual y sexual.

Estamos hechos para estar acompañados para complementarnos y esta complementación solo la logramos con alguien del sexo opuesto, por lo que la idea de que Dios está a favor de las parejas homosexuales que se aman es completamente errado. Dios no hace las cosas y luego se arrepiente, Él es inmutable y entiende la soledad del hombre por lo que creo a su “ayuda idonea”: la mujer.

El permanecer en Dios y esperar por la mujer o por el hombre que Él preparó para ti no es una idea descabellada, es la voluntad de Dios, es un motivo para agradecerle pues el solo hecho de que pensara en tu soledad y de como abatirla es un hecho admirable.

La pornografía, la fornicación y la homosexualidad son puertas demoníacas que impiden que el bien obre en nuestras vidas, maldicen tu vida emocional, sexual y espiritual y que nos apartan del perfeccionamiento que Dios quiere lograr en nuestras vidas. La presencia de Dios es nuestro hábitat de preparación para conocer a nuestra pareja ideal. Dios tiene preparado para ti tu complemento ideal, no solamente tu pareja sino la pieza que calce perfectamente contigo y esa pieza solo puede ser del sexo opuesto.

 


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