Podemos ser Consuelo en la dificultad

Juan Berrios 14 de mayo de 2014 0 Comentarios

En su segunda carta dirigida la iglesia de Corinto, Pablo nos muestra su alegría por el recibimiento de su primera carta (una muy dura y severa, pero necesaria) y comienza alabando a Dios y haciendo énfasis en su misericordia y consuelo. Es así como Pablo tiene un mensaje hermoso y fortalecedor que entregarnos después de haber sufrido muchas dificultades durante su ministerio en Asia.

Instrumentos de Consuelo

Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros (2 Corintios 1:4)

Me llama la atención la forma en que Pablo se siente realmente confiado de que esta siendo utilizado por Dios hasta en las peores situaciones de la vida.

Pablo tiene mas que claro que todo lo mal que lo pasó tiene un propósito de testimonio en las vidas de los demás (ver 6). Que Dios, quien nos da la consolación lo ha usado a Él para demostrar que tiene poder para sacarlo hasta de los problemas más difíciles.

Se nos olvida que todo lo que nos sucede es “plan de Dios” para llevar consuelo y bendición a otros que lo necesitanNuestro pensamiento egoísta muchas veces nos impide ver que hay detrás de cada sufrimiento y dificultad.

El consuelo de Dios suple toda la necesidad de nuestro corazón cuando nos encontramos en dificultades. La palabra aquí nos dice mientras más sufrimos, más somos colmados por el consuelo de Dios (ver 5).

Nuestra Confianza

Entonces, Pablo nos comienza a explicar el motivo de sus sufrimientos y nos da un consejo muy valioso para enfrentar nuestro problema.

Amados hermanos, pensamos que tienen que estar al tanto de las dificultades que hemos atravesado en la provincia de Asia. Fuimos oprimidos y agobiados más allá de nuestra capacidad de aguantar y hasta pensamos que no saldríamos con vida. De hecho, esperábamos morir; pero, como resultado, dejamos de confiar en nosotros mismos y aprendimos a confiar solo en Dios, quien resucita a los muertos. (2 Corintios 1:8-9)

Cuando entendemos que el propósito de Dios es más grande que el nuestro y dejamos de confiar en nuestras fuerzas para sostenernos en Dios, las cosas comienzan a salir más fáciles y llevaderas. Nuestro Dios que tuvo el poder de salvarnos de la muerte eterna, tiene el poder de sacarnos de nuestros problemas, solo debemos descansar en Él y confiar en lo que hará en nuestras vidas. Por mientras, nuestro consuelo está en Él y en quienes lo buscan:

Efectivamente él nos rescató del peligro mortal y volverá a hacerlo de nuevo. Hemos depositado nuestra confianza en Dios, y él seguirá rescatándonos, y ustedes nos están ayudando al orar por nosotros. Entonces mucha gente dará gracias porque Dios contestó bondadosamente tantas oraciones por nuestra seguridad. (2 Corintios 1:10-11)

Estamos seguros de que Dios contesta y todas nuestras oraciones en su tiempo. Nuestro deber debe ser siempre el estar orando por aquellos que llevan el mensaje a zonas difíciles y por toda su iglesia. Si permanecemos confiados y seguros en que Él nos sacará de todo problema y nos mantenemos orando, nos mantendremos unidos y disfrutaremos del consuelo y el poder de Dios en nuestras vidas.


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