Reflexión: Un poco de Dios

Juan Berrios 28 de enero de 2014 0 Comentarios

Una pregunta que quizás te hayas hecho alguna vez es “¿Quién soy?”. Y Quiero direccionar esta pregunta para que entiendas a donde voy. Decimos ser una persona normal, obviamente a cierta edad nos dimos cuenta de que eramos bueno para algunas cosas, muchas de ellas sin mucha importancia para nosotros, pero al fin y al cabo, entendimos que también podíamos formar parte de este mundo que nos rodea y aportar con nuestro granito de arena.

Para una persona es muy importante saber si el camino que tomó va en buena dirección, o sea, si te terminaste convenciendo de que para lo que eras bueno de verdad rinde frutos a largo o corto plazo. Sin dudas llega un momento en que todos decimos “No soy para esto“. La historia por detrás de nosotros nos achaca, empezamos a recordar decepción, tras decepción y terminamos en ese estado de depresión de verano que no nos lleva a ningún lado. Hasta que decidimos dar vuelta la pagina, ver el amanecer y comenzar desde cero.

Muchos dicen que esta vida es siempre “prueba y error”, como si este mundo fuese un inmenso laboratorio y nos encontráramos probando formulas como un profesor chiflado. No no no no no, por supuesto que no, la vida no es así de cruel y despiadada. Sabemos que Dios tiene nuestra vida planeada y quiere lo mejor para nosotros (aunque suene cliché). Cuando entendemos esto y confiamos que si permanecemos en Él todo lo que nos pase será obra de su voluntad esta pirámide que impone el mundo no es nada comparada con la vida asombrosa que Dios te pone a tus pies.

Dios te creó para ser alguien exitoso, no necesariamente para tener millones de dolares en tu cuenta bancaria ni para casarte con la mujer más atractiva que te imagines ahora (en el caso de los hombres), si no que te creó para aportar a este mundo lo que nadie mas puede aportar: “Un poco de Dios“.

No se trata de dejar de formar parte de este mundo y actuar como un completo antisocial, todo lo contrario, se trata de amar con el amor de Dios en cada cosa que haces, sea donde sea, estés donde estés. Tienes la forma de vivir para triunfar, tómala hoy.Si eres Cristiano me entenderás cuando te digo que “Con solo tener una pizca de Dios, cambia tu día”. Esa pizca de bendición y de amor que solo alguien que conoce a Dios puede dar. Si hoy te afirmas en Él y dejas de tratar de satisfacer las demandas de este mundo, tus fracasos serán victorias, y tus victorias serán eternas.

Si aun no experimentas la vida de un Cristiano, nos has aceptado a Cristo y quieres recibirlo en tu vida entra aquí


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