Temor v/s Temor

Juan Berrios 24 de junio de 2014 0 Comentarios

La biblia nos habla de dos tipos de temor: uno bueno y otro malo, pero muchas veces confundimos uno con el otro (especialmente en nuestra cultura).

 El Buen Temor

¿Es bueno temer?. La respuesta puede ser si o no, dependiendo de a que tipo de “temor” nos estamos refiriendo. Generalmente le tenemos miedo a las cosas que sabemos o creemos que pueden atentar en contra de nosotros. Sin embargo existe un temor bueno: el temor a Dios.

Sacándonos de la cabeza el concepto de “Miedo”, el temor de Dios (que es de parte de sus hijos), como dice su nombre proviene de Dios. Es en pocas palabras una actitud de reverencia, amor y adoración de parte de nosotros hacia Él.

El temor de Dios sólo puede ser manifestado por sus hijos y es fundamental para conocer más a Dios y para alejarnos del mal y de la muerte. No se centra en temer a lo que Dios puede hacer si no lo sigo, sino que en rendirme a su voluntad por lo que es y por lo que hace por mi. El fundamento del temor de Dios no es el Miedo. Pero ¿Por qué?

 Temor v/s Miedo

¿Un Cristiano puede sentir un temor malo? La Respuesta esta vez es si. El temor del que comúnmente se habla y se conoce es el Miedo. Y es común en nosotros que somos imperfectos en el amor de Dios, pero sin embargo un Cristiano debe estar ocupado en vencer el miedo. ¿Porque? Porque Dios así lo dice:

No tengas miedo, porque yo estoy contigo;
no te desalientes, porque yo soy tu Dios.
Te daré fuerzas y te ayudaré;
te sostendré con mi mano derecha victoriosa. (Isaias 41:10, NTV)

La promesa de Dios es que nos ayudará a vencer, es por esa razón que no debemos temer, no debemos sentir miedo ante nada. ¡Dios está con nosotros! Lamentablemente cuando no guardamos verdaderamente estas palabras (mencionadas en muchos otros pasajes también), nos dejamos dominar por el miedo en nuestro día a día. Y el miedo es una barrera que nos impide avanzar.

La barrera del Miedo

El problema del miedo es que se metió en nuestras mentes como un virus que se esparce a todos los ámbitos de la vida, tenemos en nuestro diagnostico de enfermedades: miedo al fracaso emocional, miedo a perder, miedo a la oscuridad, miedo a la muerte, miedo a las personas, etc, etc, etc.

Y esto nos está alejando del éxito que Dios quiere poner en nuestras vidas.

Así que el único salvavidas al que podemos aferrarnos para revertir esta situación es la Fe. Confianza y seguridad absoluta en Dios, pero para lograr vencer necesitamos abrazar la idea de que lo necesitamos constantemente. Sin una comunión cercana con Dios las cosas se ponen difíciles para nosotros hasta el punto de perder el control y caer nuevamente en las manos del miedo.

Una vez que hayamos aprendido a poner nuestra confianza en Dios, ya no tendremos temor de las cosas que vengan contra nosotros.

En Dios confío, ¿por qué habría de tener miedo?
¿Qué pueden hacerme unos simples mortales? (Salmos 56:11, NVI)


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