¿Tu pasado te Condena?

Juan Berrios 7 de agosto de 2014 0 Comentarios

Estoy seguro de que tu vida tiene muchos momentos gratos y otros desagradables que te gustaría hacer desaparecer. Pero para eso tendrías que tener un especie de máquina del tiempo, y ¡gracias a Dios que no existe!. ¿Se imaginan a toda la gente intentando hacer las cosas bien una y otra vez, perdiendo la vida misma en el intento por mejorar cada momento de ella? ¡Sería una locura!

Pero como Dios nos conoce y sabe que nos equivocamos montones de veces nos ofrece una solución al alcance de cualquiera que se atreva a dejar su orgullo de lado.

Si tu pasado es oscuro, déjame decirte que Dios es experto en santificar, si tu pasado es difícil, Dios es quién lleva tu carga, si tu pasado es triste, Dios es el único que ofrece verdadero consuelo.

Y bueno, este artículo es sobre restauración.

La Abstinencia total no Sirve

Nuestra fortaleza no debe estar en evitar hacer lo malo sino en aprender a hacer lo bueno

En montones de personajes bíblicos vemos que el abstenerce de las cosas que hacen mal, no funciona para nosotros. Pareciera que cada vez que nos abstenemos de algo lo queremos más.Nuestra conciencia nos llama a no hacerlo pero nuestros deseos siempre nos juegan una mala pasada (como jugar al angel bueno y el angel malo). Es por eso que nuestra fortaleza no debe estar en dejar de hacer lo malo sino en aprender a hacer lo bueno. Sencillo, pero complicado.

Mientras mas nos enfoquemos en lo bueno, menos espacio para el mal dejaremos. Lo que Dios te ofrece es obrar en tu vida. Pero para eso te debes alejar del mal “haciendo el bien” (y con “haciendo el bien” me refiero a “Lo que a Dios le agrada”).

El Enemigo conoce tu Debilidad

Tal parece que todos tenemos un punto débil (si no es que varios). Y Satanás lo conoce, es más, lo ocupa a su favor.

Los puntos débiles son como agujeros por donde nos pueden llegar las balas. Lo que Dios te ofrece no es ir a fabricar otro escudo con los materiales que hay en casa. Él te entrega el escudo de la Fe. Con el puedes mantenerte seguro, con el que las balas no podrán atravesar.

Si has leído artículos anteriores, te darás cuenta que en la fe también hay confianza en lo que Dios puede hacer. Esto significa que si tu pasado quiere volver en forma de fantasma cuando te sientas débil. Dios debe ser tu fortaleza.

Lee también: Fe Profunda: Entendiendo “La Fe”

Y si quizá estas harto de discursos de guerra, te tengo malas noticias, pues te puedo asegurar que lo que vives a diario es una verdadera “guerra espiritual“. Dios contra ti mismo y las fuerzas del mal.

Tus Raíces aun están Ahí

Has escuchado alguna vez sobre la historia de Sansón. Bueno, a Sansón, Dios le había dado poder sobrehumano para derrotar a los Filisteos. Tenía un largo cabello (fuente de su poder). Sin embargo tenía una gran debilidad “las mujeres“. Se enamoró de una filistea que le cortó el cabello mientras dormía, por lo que fue derrotado por sus enemigos.

Aún así Dios no lo dejó solo ni menos se cansó de Él (a pesar de su pecado). Sino que luego le devolvió su poder y pudo derrotar a los Filisteos. Pero, sin su cabello no era nada, por lo que en el momento en que se le cortó el cabello, este comenzó a crecer de nuevo.

Pero en cuanto le cortaron el cabello, le comenzó a crecer de nuevo. (Jueces 16:22, NVI)

Lo que sucede es que cuando Dios nos llama, nunca se arrepiente de haberlo hecho. Mira a tus raíces en Dios, aun están ahí. Y desde ahí Dios quiere devolverte la fuerza para ponerte de pie nuevamente.

Lee la historia de Sansón en el libro de Jueces

Las Muchas “Re”

Dios es un Dios de restauración. Dios vuelve flamantes las cosas inservibles y destruidas. De hecho, muchas palabras que comienzan con “re” describen acciones de Dios: Él re-nueva, re-genera, re-tribuye, re-dime, re-fina, res-taura, re-vive, re-compensa, re-sucita, y también nos libera.

Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! (2 Corintios 5:17, NVI)

El llamado de hoy es a dar vuelta la página y la única forma de hacerlo (en verdad y en cualquier situación de la vida) es dejando que Dios te restaure. Nadie puede volver a hacer nuevas las cosas, sino Él que creó todas las cosas.


ULTIMOS
ARTÍCULOS

Iglesia